jueves, 7 de octubre de 2021

ARTICULO EN LA REVISTA DIOCESANA DEL 2021

 



DOS AÑOS DE SILENCIO EXTERIOR

 

Marzo del 2020, los cofrades preparaban ya sus vestas (hábitos penitenciales) para las procesiones penitenciales del Jueves y Viernes Santo. Se recibieron los hachones de cera para portar en las mismas, los programas de actos, el saluda del Clavario ya enviado a los Cofrades, el predicador de las Siete Palabras con su alocución escrita, las Aleluyas del Domingo de Resurrección ya estaban en la Sede de la Cofradía, la “dispará” del Encuentro del Domingo de la “Mañanica de Pascua” ya encargada……… y llegó la pandemia del COVID -19 y la orden del Gobierno de España decretando el confinamiento total de la población.  Todo se paró.

Los cofrades enmudecimos y con tristeza veíamos pasar los días en nuestras casas con el repiqueteo diario de los fallecidos. Todo parecía negro y sin esperanza.

En este silencia lleno de tristeza, visionar por televisión el acto del Jueves Santo, 27 de Marzo del 2020,  del Papa Francisco, en una Plaza de San Pedro totalmente vacía, rogando por el final de la pandemia bajo la lluvia, al Cristo de San Marcelo de Roma nos llenó de esperanza y de luz para seguir adelante con fé y esperanza.


 

Ese Cristo de San Marcelo, que comparte con el de la Cofradía su nombre y que complementa el nombre de la misma desde el año 1725 en que el Papa Benedicto XIII (1724-1730) con su Bula del 31 de Agosto nos hermanó con la Archicofradía del Santísima Cristo de la Iglesia de San Marcelo de Roma, haciéndonos extensible a todos los cofrades sus múltiples indulgencias.

Con pesar y resignación aceptamos que ese año no podíamos rogar ante él ni procesionarlo por las calles de Segorbe en estación de penitencia. Solamente nos quedaba la opción de rogarle y encomendarnos Él para que nos protegiera y nos librara de la pandemia a todos.

La Semana Santa transcurrió en el silencia y el encierro en nuestros hogares, rememorando e intentando seguir la misma mediante la oración y el recogimiento personal.

La Cofradía estaba en silencio, pero no los cofrades que mediante las nuevas tecnologías, mantenían el espíritu de hermandad comunicando las indicaciones que emitía nuestro Obispo y dando cuenta de cuando ocurría en el ámbito cofrade.

El único acto que se celebró, siguiendo las indicaciones de las autoridades sanitarias, fue la Misa de la Preciosísima Sangre,  el día 1 de Julio, en la Capilla del Cristo de San Marcelo, de la iglesia de San Pedro de Segorbe, celebrada por el Rvdo. D. Federico L. Caudé, Párroco de la misma y Prior de la Cofradía con la asistencia de un número reducido de cofrades, pero teniendo a todos presentes a los pies de nuestro Cristo.

La Cofradía no estaba muerta, solamente dormía cara al exterior, siguiendo la vida interna, con la esperanza puesta en la Semana Santa del 2021

 

 

Por fin llegó el año 2021 y los cofrades volvimos a retomar ese espíritu de celebración, como han sido siempre los actos de la Semana Santa. Tal como pasaban los días y se acercaban las fechas, nuestro gozo inicial se fue transformando en un sentimiento de tristeza pues no se veía esa “normalidad” que nos anunciaban y se preveía otra Semana Santa “de puertas adentro”.

Así fue y gracias a la Junta Local de Cofradías, se pudo realizar los diversos actos: Pregón Local, celebraciones del Jueves Santo, Viernes Santo y Domingo de la Resurrección en el interior de la S.I. Catedral-Basílica manteniendo las medidas dictadas por las autoridades civiles, sin poder celebrar ninguna procesión ni actos en el exterior.



A pesar de ello, la imagen del Cristo de San Marcelo pudo salir de su Capilla pues con élla se celebró el Via-Crucis  del Viernes Santo de la S.I  Catedral-Basílica, llevado por nuestro Clavario, y presidir el posterior Sermón de las Siete Palabras.

 

El Domingo de Resurrección no se pudo realizar la procesión del Encuentro con su tradicional “mascletá” y lanzamiento de las “Aleluyas” al paso de la Imagen del Resucitado y de la Virgen por la Sede de la Cofradía, aunque las imágenes, tanto del Cristo como de nuestra Virgen estuvieron presente en la misa de Pascua en la S.I. Catedral-Basílica  y la Sede de la Cofradía se engalanó como de costumbre


Por fin los cofrades y la Cofradía, aunque sin las procesiones penitenciales del Jueves Santo y Viernes Santo, ni la del Encuentro del Domingo de Resurrección, pudieron celebrar con recogimiento y devoción los actos propios de la Semana Santa, que les reconfortaron interiormente dándoles la paz espiritual que en estos tiempos de zozobra tanto se necesita.

La Cofradía comenzó de nuevo a despertar de su silencio, y con entusiasmo acogió la celebración de la Preciosísima Sangre con su tradicional misa en la Capilla del Cristo de San Marcelo en la Parroquia de San Pedro, el 1 de Julio, para darle gracias por los favores recibidos durante estos meses pasados y pedirle por la pronta finalización de la pandemia.

La Eucaristía la celebró nuestro Prior y Párroco de San Pedro, el Rvd. D. Federico L. Caudé que nos dedicó una entrañable plática exhortándonos a continuar manteniendo el espíritu cofrade por encima de cualquier adversidad externa, siempre bajo el amparo del Stmo. Cristo.

 


El coro de la S. I Catedral-Basílica de Segorbe, dirigió por nuestro cofrade David Montolio se encargó de los cantos propios de la Eucaristía, dándole a la misma un mayor realce y solemnidad.


 

Ahora ilusionados empezamos a preparar los actos, con el resto de las Cofradías de Segorbe, de la Próxima Semana Santa, del 2021, que esperamos todos poderlos realizar con la solemnidad, recogimiento y espiritualidad de siempre.

Segorbe, Septiembre 2021

Manuel Barea Cambres

Secretario.

Cofradía de la Sangre-Cristo San Marcelo

 

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